Red Bull Ford aprueba su examen de fuego en Bahrein: Verstappen y Hadjar cierran una pretemporada valiosa
La era de la independencia mecánica ha comenzado oficialmente para Red Bull Racing. Tras concluir los test de pretemporada en Bahrein, el equipo de Milton Keynes respira con una mezcla de orgullo y realismo.
El RB22, impulsado por el primer motor Red Bull Ford Powertrains, ha sobrevivido a nueve días de intensas pruebas, demostrando que el ambicioso proyecto de fabricar su propia unidad de potencia es, por ahora, un éxito de ingeniería.
Con 671 kilómetros recorridos solo en la jornada final de este viernes, el equipo completó su programa de trabajo dividido entre el joven talento Isack Hadjar y el tricampeón del mundo, Max Verstappen.
Verstappen: "Aún queda mucho trabajo para ser rápidos"
A pesar de la fiabilidad mostrada, Max Verstappen se mantiene fiel a su estilo directo y analítico. El neerlandés, que marcó un tiempo de 1:33.109 por la tarde, dejó claro que, aunque la base es buena, todavía no están donde quieren en términos de velocidad pura.
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Esta semana ha sido un buen comienzo. Completamos el programa completo, pero es obvio que todavía hay bastante trabajo por hacer para ser más rápidos. El equipo ha hecho un gran trabajo para llegar hasta aquí, pero hay que seguir empujando", sentenció Max, quien ya tiene la mirada puesta en el GP de Australia.
La sorpresa: Isack Hadjar toma el mando técnico
Una de las grandes revelaciones ha sido el papel de Isack Hadjar. El joven piloto no solo se limitó a dar vueltas, sino que participó activamente en los cambios de configuración del auto. "
He disfrutado dando más 'inputs' y guiando al equipo en la dirección correcta. El ritmo en tandas largas con mucha carga de combustible fue bueno", afirmó Hadjar, quien parece haber convencido a los ingenieros con su madurez técnica.
Laurent Mekies: "Un sentimiento de alivio y orgullo"
Para el jefe de equipo, Laurent Mekies, ver el motor Red Bull Ford rodar sin contratiempos mayores frente a fabricantes establecidos como Ferrari o Mercedes es un triunfo en sí mismo.
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Es verdaderamente notable y un testimonio del arduo trabajo en la fábrica. Medirnos contra los fabricantes de motores ya establecidos y completar este kilometraje es un logro del que debemos estar orgullosos", comentó el francés, aunque advirtió que el verdadero orden jerárquico no se conocerá hasta la clasificación en Melbourne.
Veredicto
Red Bull ha escalado su primera 'montaña': construir un motor competitivo desde cero. El RB22 no se ha roto, lo cual ya es una victoria. Sin embargo, las palabras de Verstappen sugieren que el equipo está guardando algo o que todavía necesitan encontrar ese "extra" de velocidad para defender su corona. El duelo contra McLaren y Ferrari en Albert Park promete ser una batalla tecnológica sin precedentes.