Desembarca el quinto tren del Metro y la flota bogotana ya es una realidad logística
Tras el arribo de la cuarta unidad la semana pasada, el puerto de Cartagena recibió el quinto componente de la Línea 1.
Con una cadencia de entrega que no da tregua, el proyecto entra en la fase de ''ensamble final'' de la operación 2026.
Si la llegada del cuarto tren hace apenas siete días fue el ''banderazo'' de salida para este año, el arribo del quinto tren esta semana confirma que la cadena de suministro entre Changchun y Bogotá está en su punto de máxima eficiencia. Ya no hablamos de eventos aislados, sino de un flujo constante de ingeniería que está llenando las naves de mantenimiento del Patio Taller de Bosa.
Logística de precisión: de la camabaja al riel
Mientras que en la nota anterior destacábamos la anatomía del tren, esta vez el protagonismo se lo lleva la operación logística. El traslado de estas unidades de 145 metros desde la costa Caribe hasta el corazón de la capital es una de las maniobras de transporte de carga extrapesada más complejas que ha visto el país.
Cada vagón viaja de forma independiente en camabajas especializadas, sorteando la geografía colombiana para ser ensamblados nuevamente en el taller de Bosa. Con cinco unidades ya en suelo bogotano, el consorcio chino y la Empresa Metro demuestran que el cronograma de traer los 25 trenes restantes antes de octubre no es solo una promesa, sino un engranaje que ya corre a toda marcha.
El Viaducto: ganando metros en la Caracas
Mientras los trenes llegan, la pista por la que rodarán también crece. Tras superar la barrera de los 10 kilómetros construidos mencionada en nuestro reporte anterior, esta semana el foco de obra se desplazó con fuerza hacia la Avenida Caracas.
La instalación de las vigas U en el sector del Centro Internacional avanza a un ritmo de dos luces por semana. Este avance es crítico, pues es en este tramo donde los ciudadanos empezarán a ver, muy pronto, las pruebas de gálibo (medición de espacios) con las unidades que ya están en Bogotá.
¿Qué sigue en el "checklist" técnico?
Con la quinta unidad en casa, el equipo de ingenieros del Metro inicia ahora el protocolo de pruebas estáticas en serie. A diferencia de los dos primeros trenes, que están en pruebas dinámicas (movimiento), estas nuevas unidades (3, 4 y 5) entran en fase de:
• Sincronización de software: Integración con el cerebro central del sistema de control de tráfico.
• Pruebas de estanqueidad: Verificación de sellado contra el clima bogotano.
• Acople electrónico: Asegurar que los seis vagones se comuniquen entre sí sin pérdida de milisegundos en la señal de mando.
La cifra
1.800 pasajeros por tren es la capacidad que hoy, con cinco unidades en el país, ya suma un potencial de transporte de 9.000 personas simultáneas listas para ser movilizadas una vez inicien las pruebas blancas.
Dato
A diferencia de los sistemas tradicionales, el Metro de Bogotá no compra trenes por separado; está adquiriendo un ecosistema de movilidad donde el material rodante y el viaducto deben hablar el mismo idioma digital. La llegada de este quinto integrante es la prueba de que el lenguaje está fluyendo.