De este Gran Premio me quedan dos lecturas.
Una positiva y otra negativa.
La negativa es que Schumacher y Alonso abandonaron.
Pienso que los dos dos tuvieron su dosis de culpabilidad en sendos accidentes y prefiero no entrar a valorar los detalles que ya ampliamente se han comentado acertadamente por otros compañeros.
También me queda un mal sabor de boca por el accidente de Giancarlo, del que afortunadamente salio ileso, cuando lo aparatoso del mismo hacía presagiar males mayores.
Creo que Sato no merece ningún reproche.
En la parte positiva me quedo con la impresión general de que la mayoría de pilotos han sido mucho más combativos que el año pasado.
En 2003 nadie arriesgó y practicamente se vió un carrusel de monoplazas en los que conservar la posición parecía el principal objetivo de todos ellos.
El débil Trulli ha ganado como un jabato en un G.P. que no parecía apto para sus cualidades.
Es cierto que sus principales rivales abandonaron pero aún así ha hecho una carrera meritoria.
Schumacher no se vino abajo tras la salida y buscó la victoria.
Button apretó hasta el final a pesar de la rotura de Sato.
Un diez para Massa, Da Matta, Heidfeld y Panis.
Sólo podían esperar el fallo de los rivales y supieron aprovechar su oportunidad.
Creo recordar que a uno de los 4 se le sancionó con un pit-through y no vi que lo cumpliese.
El Gran Premio ha sido como los de lluvia en Mónaco pero sin lluvia.
Rubens subió al podio, y si el año pasado le escribí una carta abierta en la cual le decía que no le iba a dar su piruleta, este año me veo obligado a darsela, aunque sólo sea por que cuando lo vi en la presentación matinal, se marcó una samba arriba del camión que me hizo sonreir.
¡¡¡ Gracias Rubens, y viva la samba ¡¡¡
Tifosi en Mónaco.
