De todas formas en todas parte cuecen habas. Sin ir más lejos en Ferrari se nota cierta dejadez a la hora de afinar no tanto el diseño sino la decoración de los coches.
A estas alturas de sofisticación a todos los niveles, me resulta incomprensible que el alerón trasero se publicite año tras año de una forma tan rudimentaria. Esas pegatinas de AMD y Etihad en las derivas están tan poco integradas y tan mal armonizadas con el resto que bien merecen al menos una pequeña crítica.
En los pontones otro tanto, Tata en diagonal, Acer en horizontal y mayor, mientras que los otros aparecen también en diagonal pero más pequeños que los dos anteriores. Al final hay un batiburrillo de pegatinas que se leen pero que quedan muy poco estéticas a poco que a uno le gusten estos detalles.
Pero bueno, éste es el encanto de Ferrari, todo un poco desordenado y caótico mientras que en el otro polo McLaren es el mejor ejemplo de la perfección estética y el gusto por la excelencia a todos los niveles.
Son dos filosofías de las carreras tan distintas y en el fondo tan parecidas, son caminos diferentes pero siempre con la victoria como destino.
