La evolución tecnológica de los automóviles está llevando a los talleres a asumir nuevas funciones. Además de las intervenciones mecánicas tradicionales, el servicio posventa debe responder a las necesidades de vehículos que integran sensores, cámaras, sistemas electrónicos y diferentes soluciones de asistencia a la conducción.
Esta transformación también modifica las expectativas de los clientes, para quienes el respaldo de la marca después de adquirir un vehículo representa un aspecto importante de la experiencia de propiedad. En este contexto, el mantenimiento preventivo, las herramientas de diagnóstico y la preparación de los técnicos cobran mayor relevancia.
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Hoy un técnico no trabaja únicamente con componentes mecánicos; debe comprender sistemas electrónicos, sensores, tecnologías de asistencia y, cada vez más, arquitecturas electrificadas", señaló Leonardo Gutiérrez, director de Producto de Nissan Colombia, al referirse a los desafíos que enfrenta el sector.
Nuevas tecnologías, nuevas exigencias para los talleres
Uno de los ejemplos de esta evolución es e-POWER, tecnología presente en modelos como Nissan Qashqai e-POWER y X-Trail e-POWER. En estos vehículos, las ruedas reciben la fuerza de motores eléctricos, mientras que un motor de gasolina se encarga de generar la energía que alimenta el sistema. Esta configuración requiere procedimientos de mantenimiento y conocimientos técnicos acordes con sus características.
Las asistencias a la conducción también plantean exigencias adicionales. Los sistemas ADAS, las cámaras de visión periférica y los sensores necesitan revisiones y diagnósticos apropiados para conservar sus condiciones de funcionamiento.
Dentro de la oferta de la marca, Nissan X-Trail Exclusive incorpora ProPILOT Assist, una tecnología que requiere personal capacitado y procedimientos específicos de acuerdo con las características del sistema. La disponibilidad de estas funciones depende del modelo y de su versión.
Frente a este panorama, la compañía destaca el papel de su red de servicio posventa, mediante la cual ofrece mantenimiento preventivo y atención especializada, con procedimientos orientados a las particularidades técnicas de cada vehículo.
El respaldo posventa también cuenta al comprar un vehículo
La atención posterior a la venta adquiere así una dimensión que va más allá de reparar averías. Conocer las tecnologías incorporadas, aplicar las recomendaciones del fabricante y disponer de personal preparado son factores que inciden en el cuidado del automóvil durante su vida útil.
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El objetivo es conocer la tecnología del vehículo, realizar los procedimientos establecidos por el fabricante y contar con personal capacitado para acompañar al cliente durante toda su experiencia de propiedad", explicó Gutiérrez.
Esta evolución amplía los criterios que los compradores pueden considerar al elegir un automóvil. Atributos como el diseño, el desempeño, la seguridad y el equipamiento tecnológico siguen siendo relevantes, pero el servicio disponible durante los años de uso también forma parte de la decisión.
A medida que la industria incorpora nuevas soluciones de conectividad, electrificación y asistencia a la conducción, la posventa deberá adaptarse a esos cambios. La preparación de los técnicos, la actualización de los equipos de diagnóstico y la atención especializada serán elementos cada vez más importantes para responder a las necesidades de los vehículos modernos y sus propietarios.