Adrian Newey consigue el bicampeonato para Vettel

Y en cierto grado también a Horner le corresponde parte del mismo al haber apartado sutilmente a su compañero Webber de la pelea. Sé que esta entrada será tildada de injusto y rabioso ataque hacia Sebastian, mas no es otra cosa que una lección básica de periodismo. Si de verdad se quiere informar sobre lo que ha sido la presente temporada del campeonato de fórmula 1, se debe mencionar, y alabar, al artífice de que el Red Bull haya conseguido las clasificaciones que ha conseguido. Y olvidar, por supuesto, ese sucedáneo llamado constructores que no amerita otra cosa que dinero.
En una disciplina donde la parte mecánica representa el 80% del rendimiento neto que consiguen monoplaza y piloto, justa, informativa y obligada, considero la mención hacia el padre de una criatura tan desenvuelta y refinada que casi parece pedir más un ascenso de categoría que el entorchado mismo. Y siendo esta la realidad, nos hartaremos de leer ensalzados al 20% restante en medida similar por parte de profesionales y aficionados. Y es que vivimos una época de haraganería, falta de profesionalidad y análisis como seguramente no ha habido otra, donde cuatro tipos soplan, como desde Hamelin, y millones de ratones paralizan el cerebro para bailar al son que les tocan. No es mi caso.
De nada.
En una disciplina donde la parte mecánica representa el 80% del rendimiento neto que consiguen monoplaza y piloto, justa, informativa y obligada, considero la mención hacia el padre de una criatura tan desenvuelta y refinada que casi parece pedir más un ascenso de categoría que el entorchado mismo. Y siendo esta la realidad, nos hartaremos de leer ensalzados al 20% restante en medida similar por parte de profesionales y aficionados. Y es que vivimos una época de haraganería, falta de profesionalidad y análisis como seguramente no ha habido otra, donde cuatro tipos soplan, como desde Hamelin, y millones de ratones paralizan el cerebro para bailar al son que les tocan. No es mi caso.
De nada.