Positivo +
Renault.
La escudería del rombo está protagonizando un resurgimiento rayando en lo milagroso. Más si cabe cuando nos encontramos en la parte final del campeonato y la teoría dice que los esfuerzos cuando hay un coche pésimo han de centrarse lo más pronto posible en el monoplaza del siguiente año. Renault ha ganado dos carreras consecutivas y en Fuji el equipo mostró una compenetración total.
Mención aparte merece la carrera de Fernando Alonso.
Alonso vigiló de cerca a Kubica y la estrategia de adelantar al polaco en boxes salió a la perfección. A partir de ahí la carrera se jugaba contra un enemigo invisible, había que batir al crono en cada vuelta y el asturiano fomentó su victoria a base de un pilotaje perfecto aún cuando las vueltas de ventaja que se suponía que tenía Kubica no eran 5 sino 3. Daba igual, el bicampeón no quería sorpresas y apretó como si Robert no tuviese que volver a repostar, y lo hizo a la perfección al igual que 15 días antes en Singapur.
Un pequeño detalle de Alonso me gustó, fue cuando por radio preguntó, "¿quiénes son nuestros principales rivales para la victoria?", ese
nuestros denotaba que Alonso no estaba solo en la carrera y en la posible victoria, había todo un equipo con él.
Si a lo anterior añadimos su aportación en la mejora del desahuciado R28, sus títulos, y en general su aportación a este deporte, el resultado es dificilmente comparable, estamos ante uno de los 5 mejores pilotos de la Historia de la F1.
Brillante carrera también de Nelson Piquet, hubo momentos para liderar la carrera y momentos para inquietar al Ferrari de Raikkonen en busca del podio. Finalmente aportó unos buenos puntos a Renault y limpió la imagen ofrecida en Singapur.
Robert Kubica.
Robert sigue sumando y a falta de dos carreras sigue con alguna opción de ser campeón. Ha eclipsado totalmente a su compañero Heidfeld lo cual no es tarea fácil y en pista su pilotaje resulta tan limpio como efectivo. Su defensa del segundo puesto ante Raikkonen fue excelente, lástima que BMW no apostase por él como campeón.
Ferrari.
En una carrera donde había mucho que perder la Scuderia retomó el liderato en Constructores. El equipo estuvo centrado en el objetivo y finalmente el resultado se consiguió, con más apuros de los necesarios pero se consiguió.
Raikkonen volvió al podio tras verse perjudicado en la salida y rompió la mala racha de resultados que le venía acompañando. A falta de una confianza mayor el ataque a Kubica no resultó exitoso y el finlandés optó con buen criterio por asegurar unos puntos que le hacían falta al equipo.
Felipe estaba centrado en su lucha con Hamilton y el resultado fue positivo. Con el inglés en la pole y desde la quinta plaza en parrilla la tarea no era fácil, aún así el brasileñó hizo lo que tenía que hacer, no dejar que Hamilton le superase en pista si es que llegaba la ocasión como así ocurrió. El incidente con Hamilton es de los que ocurren cuando te juegas un título, lo inadmisible hubiese sido dejar marchar al principal rival sin oponer ninguna resistencia. Bien Felipe quien a partir de ese momento supo recortar dos puntos a Lewis a pesar de la correspondiente sanción que le obligaba a remontar sin tiempo siquiera para estudiar el lugar más ortodoxo para efectuar los adelantamientos.
Negativo -
McLaren.
Cero puntos a estas alturas son un resultado muy negativo, tanto para el mundial de Pilotos como para el de Constructores.
Kovalainen rompió en una carrera hecha a su medida, el guión le daba un podio cómodo y pocas complicaciones más.
Hamilton no supo aprovechar la pole y echó por tierra por méritos propios una carrera que le podía haber convertido en virtual campeón. El inglés se empeña en complicarse la vida y en solucionar errores a base de riesgos innecesarios, es su forma de pilotar. La remontada había que iniciarla antes, no en las últimas vueltas cuando Alonso estaba delante de él. La inteligencia de Hamilton no es una de sus principales virtudes y ese aspecto no es fácil de mejorar.
BMW.
Cuando un equipo piensa más en el futuro que en el presente las temporadas se complican, es lo que le está ocurriendo a BMW.
Desde antes del verano la temporada 2008 ya se daba por perdida y así dificilmente se puede luchar por algún título. Mala filosofía cuando uno de tus pilotos podía haber sido campeón a poco que se le hubiese apoyado prestando mayores recursos a un monoplaza que todavía tenía margen de mejora.
Fuji.
Es un circuito moderno y amplio donde los adelantamientos son posibles, aún así la pista de Toyota apenas transmite sensaciones atractivas. Inevitablemente sale perdiendo cuando la comparamos con Suzuka. Ni siquiera el televisivamente ignorado Monte Fuji sirve para que el espectáculo mejore, estamos ante una pista insípida, sosa, irrelevante, prescindible, el Hungaroring oriental.
