Martes 21 de febrero.
Equipos: Williams, McLaren, Red Bull, Super Aguri, Midland.
Pilotos: Webber, Raikkonen, Doornbos, Monteiro, Montoya, Sato, Rosberg.
Poca actividad en el Circuit de Catalunya. Los protagonistas del día de hoy han sido las numerosas banderas rojas -como consecuencia de problemas mecánicos de los monoplazas (en ningún caso salidas de pista)- y las condiciones climatológicas más bien adversas.
He llegado a Montmeló poco antes de las 12h. A esta hora el colombiano Juan Pablo Montoya ya había dado por finalizada su 'corta' sesión de entrenamientos: problemas con la caja de cambios le han hecho desistir. Al marchar de pit-lane, de todos modos, se ha mostrado como siempre amable y simpático con la afición.
Hoy, por cierto, la afluencia de espectadores ha sido reducida. La falta de equipos como Ferrari y Renault -y de sus respectivos pilotos- y la climatología tan hostil han hecho que la entrada fuera muy corta.
Sobre la presencia de algunos protagonistas, debo apuntar que el para mucho 'actor principal' del circo, Fernando Alonso, sí ha estado en el circuito. Durante el mediodía ha llegado junto a su manáger para, pocos minutos más tarde, ponerse el mono de trabajo y empezar una corta pero intensa sesión fotográfico en su box con el neonato R26.
La actividad en pista ha sido -siento ser monótona y repetivivo- escasa. Si el colombiano Montoya ha visto frustradas sus aspiraciones bien temprano, ¡qué decir de los nipones Sato e Ide! El primero de ellos ha sufrido en primera persona la poca fiabilidad del A23... digo, del SA05. Los años, obviamente, pasan factura; esta mecánica es del todo retrógrada. Cuatro parches -los suficientes para encabirlo en la normativa actual- no lo son todo.
A primera hora de la mañana -todavía no estaba presente- el experimentado Sato ha sido el encargado de hacer debutar en tests al Super Aguri. El primer contacto no ha superado los 15km, pues en la tercera vuelta ha padecido dificultades hidráulicas.
Horas más tarde, mientras el sex-symbol Alonso centraba todos los flashes en la citada sesión de fotos, el garage de Super Aguri ha vuelto a tomar relieve. Sin problemas, el SA05 ha salido para luego volver a entrar. Minutos más tarde, de nuevo a la carga; en esta ocasión los mecánicos del equipo japonés se han permitido el lujo de sacar la pizarra... pues Sato estaba completando varias vueltas. Al cabo de cinco, de todos modos, el viejo A23... digo, perdón, (viejo) SA05 no ha vuelto a pasar por meta. ¿Por qué? Pues todavía lo desconozco, pero seguro que estas circunstancias se resumen en la palabra 'problemas, muchos problemas'.
Mientras pasaban los contratiempos, como la lluvia y las numerosos semáforos rojos en pit-lane, los mecánicos del equipo -encerrados en el box- seguían buscando soluciones donde no las hay. Al final, de nuevo apertura del garage. Uno de ellos, mirando como siempre el tráfico en la línea de pit-lane, cede el paso a Sato para que emprenda de nuevo la 'agonía'. Esta vez el trayecto es más corto: se cala el coche. Al repetirse una vez más esta situación, el citado personaje entra dentro del box y un tercero cierra la 'puerta'. En resumen: 8 horas de tests, 8 vueltas. Una por hora. Triste, muy triste. Aunque quizás sea más triste la logística desarrollada en el muro.
De los demás, y para evitar largas parrafadas, breves comentarios:
KRaikkonen y TMonteiro: los más activos de la jornada. Ambos pilotos se han centrado en la realización de stints largos. Sin problemas para ellos.
Monteiro, además, ha sido el único que realmente ha rodado en mojado. Lamentablemente, una salida o un problema mecánico suyo -uno más, ¿cuántos llevamos?- ha cerrado la sesión.
NRosberg: se ha limitado, en todo el día, a provar salidas a final de pit-lane. El trayecto, el siguiente: salir de box, simulacro de salida, entrada al box. Por la tarde, ya húmedo el asfalto, ha completado su único giro.
Mientras, su padre Keke observando a los demás protagonistas de pie en tribuna -como ya viene acostumbrándonos en los últimos entrenamientos-.
MWebber: el más veloz del día. Lo he visto, lamentablemente, muy poco. En todo caso, decir que a final de la recta de atrás, entrando a La Caixa, desarrolla una 'performance' espectacular y agresiva. El FW28 promete.
Doornbos: ¡qué decir de él que ya no se sepa!

Bueno, para no quedarme vacío con él, decir que se muestra amable a la hora de firmar autógrafos.
Espero no haberos aburrido en exceso. Eso es todo.
Saludos Narcís,
PD. Más tarde, se puedo, postearé algunas imágenes que ilustren mis comentarios.